Historia Ratonero Valenciano

 

RATONERO VALENCIANO (RATER VALENCIÀ)

Pasado, presente y futuro

 

            Aficionados a los perros de la Comunidad Valenciana hemos visto siempre como normal la presencia de este tipo de perros en nuestra demarcación geográfica. Dedicados al la promoción y fomento de razas foráneas con bastante éxito, hemos ido dejando de lado durante muchos años la promoción y fomento de aquello que teníamos al lado. Hemos dedicado, trabajo, viajes, horas y dinero y aprender de otras razas, a saber como eran, de donde venían y como se habían formado, pero seguimos sin conocer el origen de esta pequeña joya que son los ratoneros valencianos. Ya llegó la hora de hacer justicia y no va ha pasar mas tiempo sin que empecemos a colocar a nuestro perro en el lugar que con honores le corresponde.

 

CARACTERÍSTICAS GENERALES

            Son perros de talla pequeña entre 30-36 cm aprox., de pelo corto y tricolores mayoritariamente aunque también se admiten otras capas. Tienen la dentadura completa y con cierre en tijera. Llevan la orejas erguidas, siempre en atención, son guardianes y avisadores por excelencia, además de estar siempre pendientes de todo a su alrededor, atentos para cuando apareciese algún roedor o alimaña.

            Son cazadores que no tiene en cuenta su tamaño, valientes y atrevidos. Llevaban la cola amputada para evitar accidentes no deseados con  las alimañas.

 

 

EL PASADO

            Las referencias orales más antiguas nos remontan a finales del siglo XIX y primer cuarto de siglo XX,  donde el ratonero ya era conocido en la zona, por lo que su antigüedad sería bastante mayor. Su mayor difusión coincide, en el tiempo y en el espacio geográfico, con el auge del cultivo del naranjo (posguerra española). El ratonero (“rateret”,  “fusterrieret” o  “fusterrier”) era muy apreciado por sus propietarios y pese a ser popular, su control era muy estricto, teniendo a gala los criadores el poseer ratoneros que no se hubieran cruzado con Pinscher o Chihuahua, cuando estas razas fueron mas populares, hablando siempre de pureza y descartando ejemplares que no respondieran al tipo. Concentrándose la cría en algunas personas o familias se producía, o produce una inevitable endogamia, debido al  miedo de introducir sangre impura en sus grupos de cría. Esto produjo una fijación de carácteres que otras razas más consolidadas o con control de genealogía de muchos años envidiarían.

            El ratonero viajaba en el capazo de la bicicleta de los “collidors” (cogedores de naranja), o en la caja del carro, el respeto de sus amos se demostraba no llevándolos atados y caminando, sino cómodamente instalados a su lado. Una vez el trabajador del campo llegaba al huerto, el ratonero quedaba atado a la sombra de la higuera junto con la bicicleta y el capazo, donde estaba el agua y la comida del labrador o atado al carro, sobre una manta, mientras su amo labraba con el caballo. Mientras el “fusterrieret” estuviera junto a las pertenencias no habría mortal que lograra acercarse a ellas, ni siquiera a distancia. Avisaría de cualquier emergencia, haciendo frente a cualquier intruso sin importarle su tamaño.

En la zona de Valencia se concentraba mayoritariamente en los pueblos de alrededor de la Albufera, el rater viajaba hasta los campos de arroz donde eran verdaderos especialistas en la caza de ratas en el agua, ya que en tiempos de posguerra para la gente más humilde dichas ratas eran parte de su dieta alimenticia. Una vez finalizada la jornada laboral en las huertas o en l’Albufera, su misión era la de mantener libre de roedores la casa de sus amos y sus graneros donde se almacenaban las cosechas.

 ¿Cómo no iba a ser apreciado por la gente del campo si tuvieron en él a un insobornable socio, amigo y compañero?  . 

 

Origen

            Es difícil determinar con exactitud el origen. Tenemos claros alguno puntos como que los primeros ejemplares serian producto del cruce con algún perro similar a los antiguos terriers, de origen ingles y entre ellos parece como mas probable la aportación del toy terrier ingles o  de sus antecesores (Manchester, Black and Tan, White terrier, etc.), suponemos que mezclados con algún otro tipo de perrito de la zona y continuado por una cría muy endogamica. La denominación de “fusterrieret” (clara derivacion de "fox terrier") que se les da en la zona de la Plana Baixa de Castellón, donde se crían desde siempre, corroboraría esta afirmación. El comercio de los puertos valencianos con Inglaterra, especialmente con la naranja, propiciarían la llegada de estos ratoneros que desempeñaban su función también en los barcos. Si analizamos todos los países donde los ingleses han llegado y sobre todo por barco, encontraremos perros similares a l ratoneros valenciano, en España los ejemplos son el ratonero mallorquín u el bodeguero andaluz, pero encontramos semejanzas con el terrier japonés, el terrier brasileño y algunos otros, siendo la semblanza bastante grande con el Toy terrier americano. Todas estas razas admiten su descendencia de terriers ingleses.

 

 

PRESENTE

            A mediados de los 90, la veterinaria valenciana, M. José Cárcel, inicia el primer estudio serio de la raza. En base a un estudio científico entre un censo de 150 ejemplares, elaboró el primer pre-estándar racial del ratonero.  A partir de este momento ya existe un grupo de aficionados que comienzan a organizarse alrededor del ratonero, también en algunos concursos o exposiciones comienzan a verse como exhibición algunos ejemplares. Por supuesto como en todos los inicios reina un poco de confusión entre propietarios y aficionados. Al paso del tiempo, como siempre, sobrevivirán los que mejor trabajen y mas acertados estén en sus teorías. 

            En Abril del año 2003, tras la comparecencia de M. José Cárcel en las R.S.C.F.R.C.E., y la exposición de su tesis alrededor del rater, se haría la presentación oficial del ratonero valenciano en el marco de la Exposición Internacional de Primavera de Madrid, reuniendo a 18 ejemplares de diferentes procedencias y gran homogeneidad, causando una excelente impresión.

            Mientras los trámites para la oficialización de la raza seguían su curso, se celebraba en el mes de Noviembre en la Exposición Internacional Murcia, una nueva exhibición-concurso de ratoneros, reuniéndose un número similar de ejemplares al de Madrid. Lo mismo ocurriría en la exposición de Valencia, donde el número de participantes fue mayor, como era de suponer. Al tiempo que todo esto ocurría se creaba la Asociación Nacional del Gos Rater Valencia, que con las lógicas dificultades de todo tipo, indicaba su andadura en el año 2003.

            El  30 de Marzo de 2004 se publicaba en el B.O.E. el estándar oficial de la raza y por lo tanto se la reconocía como una mas de las razas españolas, iniciándose también los procedimientos para poder otorgar reconocimientos iniciales de raza y elaborar el libro genealógico.

            El primer registro inicial de la raza se realiza en la Exposición de Razas Españolas en Jerez, en el mes de Noviembre del 2004. Tuve el honor de ser nombrada, junto con Mª José Cárcel, quien finalmente no pudo asistir,  por la R.S.C..E. para realizar esos primeros reconocimientos de raza. Pese a que me hubiera gustado que otros destacados aficionados y criadores del gos rater me acompañaran en tan histórico e importante momento, por diversas razones no pudo ser, pero entonces y ahora tengo que mostrar mi agradecimiento por los esfuerzos de todos estos importantes aficionados que lograron que viéramos al rater convertido en raza oficial.

            El segundo reconocimiento oficial seria en valencia en Diciembre del 2004.

            En este momento ya hay un grupo importante de ejemplares que cuenta con el reconocimiento de raza y por lo tanto sus productos ya saldrán con genealogía confirmada.

            En estos momento, ya con ejemplares confirmado, están trabajando los criadores: Bautista Soriano de Vila-Real (Castellón), criador desde hace mas de 25 años con extraordinaria homogeneidad; Melchor Duart de Almusafes (Valencia), Federico de Montserrat (Valencia), afijo Tro de Bac, Juan José Campos de Alzira (Valencia) y yo misma con mi afijo, Randeros, algunos más que seguro olvido, pero que están aportando su grano de arena. Los esfuerzos se centran en este momento en difundir y fomentar la raza para que los criadores tradicionales y aficionados en general, poco amantes de exposiciones y oficialidades, se vayan incorporando a la cinofilia oficial y aflorando los excelentes ejemplares que poseen y que sin duda van a constituir una base genética extraordinaria y amplia que pueda asegurar el futuro de nuestra raza a todos los niveles.

 

 

 

FUTURO

            Con la oficialización de la raza, algunos aficionados han comenzado a presentar sus ejemplares en exposiciones. Ello supone que se puedan contemplar por parte de otros aficionados que no conocían la raza y la promoción de esta se la adecuada.

            Todavía nos queda mucho camino  por andar : formación de jueces especialistas, consolidación de líneas de cría, afloramiento de criadores tradicionales, consecución de nuevos aficionados y , el mas importante, que el gran publico conozca las bondades de nuestra raza.

            Guardián, cazador, compañero de niños y mayores, fiel, fuerte y excelente amigo, ese es nuestro gos rater y eso queremos que sepa todo el mundo.

            A sus cualidades sicológicas se unen un tamaño apropiado para casi todo, una salud de hierro y pocos o ningún cuidado especial.

            Estoy convencida pues de que el Rater esta llamado a sustituir a tantas razas foráneas que han ocupado injustamente su lugar, y que a no tardar muchos años será una autentica revelación para todos los amantes de los perros.

Gema Ramos, publicado en Todo Perros. Año 2005

 

 

 

El “Fusterrier”

Relato de un proyecto inacabado.

 

Como Gos Rater Valençià o Perro Ratonero Valenciano se instituyó hace aproximadamente tres años la raza que siempre habíamos conocido en Castellón como Fusterrieret.

            La Canina de Castellón también aportó su granito de arena a esta oficialización y, como vamos a contar, de haber seguido el trabajo iniciado posiblemente gran parte del mérito del reconocimiento oficial hubiera sido de nuestra Canina.

            En una de esas buenas ideas, a finales de los 80, decidimos comenzar a trabajar por la oficialización de esta raza que todos habíamos conocido desde siempre y que nunca se consideró dentro de la cinofília oficial. Diferentes circunstancias hicieron que no pudiéramos continuar la labor hasta terminarla. Nos alegramos de que hoy en día sea una raza oficial y nos apenamos de que el mérito no fuera, como debió ser, de la Canina de Castellón.

            De siempre conocidos por los aficionados de Castellón, compañeros de  labradores y gentes del campo y del ganado, estos perritos habían logrado superar el paso de los años y las generaciones manteniendo unas características  tan fijadas que nadie dudó nunca de que eran una raza. Ni los más viejos propietarios nos pudieron decir cual era el origen de estos perros.

            Los aficionados de Castellón nos dedicamos a crear y consolidar nuestra asociación y a trabajar cada uno por su raza, con bastante éxito en ambas tareas. Muchos habíamos tenido algún fusterrier de pequeños y todos lo conocíamos sobradamente. Sin embargo, y como suele suceder, no dimos la importancia merecida a lo que de verdad era nuestro y además teníamos al lado de casa.

            D. José Masip nos contó en alguna ocasión como, cuando él era joven, en los almacenes de naranja se hacían competiciones de cazar ratas con los raters que llevaban los “collidors” o los “carreters”, ya entonces con similares características a los de ahora. Los abuelos de muchos de nosotros nos ratificaban que siempre los habían conocido como eran y son hoy.

            Con estas premisas, con esa sensación de tener que hacer algo, y como colofón a algunas pequeñas intentonas y otros trabajos previos,  sobre 1993, siendo D. José Joaquín Amorós Presidente de la Canina de Castellón ya celebramos una concentración racial en un concurso provincial en los locales de Mercadona, en Castellón, a la que asistieron 6 ejemplares. Se tomaron sus datos y dos de ellos fueron considerados “muy típicos” por los jueces, Federico Rubio de Alboraya y yo mismo.

            Algún tiempo antes nos habíamos atrevido a elaborar un “estándar” para comenzar a trabajar, que fue publicado en el boletín oficial de la Canina de Castellón, junto con un artículo dedicado al Rater.  El actual estándar del Gos Rater Valencià nos recuerda mucho a aquel texto (¿?), excepto en el tema del color. Aquí siempre fueron tricolores.

            Además preparamos un informe muy detallado de por qué y cómo se debía recuperar y oficializar este núcleo de perros e iniciamos un registro que llegó a contar con una veintena de ejemplares, todos muy típicos.

            Con estos  trabajos previos y con más ilusión que disponibilidad,  llegamos a obtener un compromiso de la Diputación Provincial en la persona del diputado D. Ramón Tomás que nos ofreció la cesión de un espacio, en la granja que la institución poseía  en la carretera de Borriol, para poner en marcha un proyecto de cría controlada. Todo esto iba ocurriendo a principios de los 90. Juan Ramón Marzá que siempre apoyó las iniciativas de la Canina de Castellón, propició este encuentro.

            Tuvimos noticia de que había alguna persona en Valencia realizando un trabajo similar e intentamos hacer llegar nuestra labor.  No encontramos respuesta.

 Si hubiéramos persistido en el proyecto y hubiéramos logrado algo más de apoyo,  el estándar se hubiera basado, mayoritariamente,  en los perros de la Plana de Castelló y la raza hubiera partido de los más sólidos cimientos, aun reconociendo que su ámbito geográfico no tenía el límite provincial, aquí siempre hubo una buena base. En cantidad, calidad y homogeneidad.

            La vida da muchas vueltas y algo de aquella semilla quedó. Los propietarios empezaron a valorar más aún a sus ejemplares al ver que despertaban interés y quizá contribuimos a perdurar la cría tradicional dándole importancia con todo aquel ajetreo.

            Las circunstancias cambian y la vida funciona por momentos. Pasaron muchos años en los que nos centramos en el trabajo y nos desconectamos de la cinofília activa, dejando el asunto pendiente y con la sensación del trabajo inacabado.

Pero el destino nos deparaba una segunda oportunidad. Miguel Gil (Rayma) vuelve a la carga. Conoce a Gemma Ramos (Randeros) a través de los galgos y coinciden en la pasión por el fusterrier.  Colaboran con un grupo de aficionados de Valencia para formar el Club oficial, afiliarlo a Madrid e iniciar los difíciles trámites hasta lograr el reconocimiento oficial de la raza.  

            Gemma descubre a Batiste Soriano de Villarreal, criador serio y purista, que se convertirá en el primer criador tradicional “con papeles” y baza fundamental a la hora de las primeras concentraciones de ejemplares que exige la Real Sociedad Canina, para dar el reconocimiento oficial a la raza, dada la homogeneidad de sus perros. Castellón recobraba el lugar que en su día no supo afianzar en la historia del Fusterrier.

Fijaos, según me confirmó  Batiste, de un grupo de aquellos perros que habíamos controlado en el año 94 procedían sus primeros ejemplares. ¡Que satisfacción confirmar que estábamos en el buen camino desde el primer momento!

Miguel firmaba su compromiso con la raza aceptando a Randeros Neu (Nerón de Villarreal x Nit del Rat Penat), de una de las primeras camadas “con papeles”.

Enterado del asunto, aunque un poco tarde,  me brindo a colaborar y recibo el mejor compromiso, el regalo de Randeros Nina, hermana de Neu.  Un poco más tarde llega Chico de Villarreal, criado por Batiste.

En esos momentos las envidias y rencillas, tan habituales en este mundillo, ya habían hecho su aparición.

            Nos da igual, el fusterrier ya es raza oficial y eso es lo que cuenta.

            En el año 2006, con la ayuda de nuestra Canina,  celebramos una nueva concentración de raters en Onda. Quince años después  de la primera, contabilizamos más de 40 Gos Rater Valençià, entre presentes y presentados. Supone la mayor concentración de la raza hasta el momento y la confirmación de que puede tener un excelente futuro. También corrobora que en Castellón disponemos de la mejor base para seguir la labor de los que nos han precedido. Tenemos los mejores mimbres, esta vez no debemos dejar el cesto sin terminar.

 

El pago del Club, la expulsión con malas artes,  de Miguel, Gemma, Jose y Rafa y el no reconocimiento a la labor de Batiste ni a la calidad y cantidad de los perros de Castellón. Hoy podemos daros las gracias públicamente por vuestra aportación a la oficialización de la raza. Estamos seguros de que, sin vuestros ejemplares, vuestro interés y vuestra experiencia el proceso no hubiera sido tan  rápido o sencillamente no hubiera llegado a buen fin. Quienes decidieron que no debíais estar en el Club no buscaban lo mejor para la raza, sino que temían que su mediocridad fuera más evidente a vuestro lado.

Otra vez recibid el agradecimiento de todos los que os conocemos. Nosotros si valoramos lo que hicisteis.

 

En el 2007 la Sociedad Canina de Valencia cambia su logotipo incorporando, con muy buen tino,  la silueta de un Gos rater valençià.  Eligen a Nina, a través de una foto de Gemma Ramos, Otra vez el protagonismo vuelve a quien correspondía. Nunca nos pidieron autorización ni nos agradecieron la cesión de la imagen, pero estamos encantados con la elección.

            Como el tiempo pone a cada uno en el lugar que realmente le corresponde, seguiremos trabajando por la raza con nuestro criterio y esperaremos tranquilamente, pero sin dejar de esforzarnos,  al próximo futuro. Para entonces el Gos rater será una raza popular y capaz de competir con cualquier otra foránea en igualdad de condiciones. Nosotros habremos colaborado a que así sea.

            En aquel artículo de la Canina de Castellón que dediqué al fusterrier hace demasiados años, terminé diciendo que ya iba a buscar uno para mí y animaba a todos a hacer lo mismo. Han tenido que pasar algunos años para cumplir la promesa, pero estamos recuperando el tiempo perdido y aportando nuestro granito de arena. A partir de hoy os vuelvo a animar a todos, a tener  Fusterriers, a criar con ellos, y a exponerlos.

Vuestro “saber hacer” con otras razas es necesario para apoyar al Gos Rater Valencià en Castellón. Entre todos podemos y debemos continuar aquel proyecto inacabado.

Se lo debemos a la raza y a la historia de nuestra Canina.

Cristobal Ramos, publicado en el boletín de la Sociedad Canina de Castellón del 2008

www.ratonerovalenciano.spaces.live.com

 

  

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